Nuestro proceso es 100% artesanal y sumamente cuidadoso para garantizar la mejor calidad. Todo comienza con la selección de materia prima de excelencia, respetando los mejores orígenes para cada cultivo: utilizamos exclusivas manzanas verdes de Río Negro, y plátanos y ananás importados directamente desde Ecuador.
Luego, la fruta fresca se rebana cuidadosamente y pasa por un proceso de deshidratación prolongado mediante un flujo de aire a temperatura estrictamente controlada. Este método nos permite extraer únicamente la humedad del fruto, conservando intactos todos sus nutrientes, sus propiedades y su auténtico sabor original. ¿El resultado? Un snack de primera calidad logrado de forma natural, sin la necesidad de utilizar conservantes ni aditivos artificiales.
La fruta fresca está compuesta en su mayor parte por agua (entre un 80% y un 90%). Durante nuestro proceso de deshidratación, extraemos esa agua, dejando toda la fibra, las vitaminas y el sabor concentrados al máximo en cada porción.
Para que te des una idea del rendimiento: ¡Para lograr una bolsita Estándar de 50 gramos de nuestros snacks, utilizamos aproximadamente medio kilo de fruta fresca entera! Por eso, aunque el paquete sea liviano y fácil de transportar, estás consumiendo una porción contundente, súper nutritiva y saciante de fruta real.
No, son 100% fruta pura. Nuestro proceso de deshidratación se encarga de concentrar de forma natural el dulzor propio de las frutas, sin necesidad de añadir azúcares, edulcorantes ni jarabes de ningún tipo.
Gracias al minucioso proceso de secado y a nuestro envase Doypack KRAFT con cierre hermético (el cual entregamos termosellado de origen), los snacks tienen una vida útil de 6 meses conservando su calidad y sabor intactos. Solo te recomendamos mantener el paquete bien cerrado en un lugar fresco, oscuro y seco.
Sí. Al tratarse pura y exclusivamente de fruta natural y al no utilizar aditivos ni procesos industriales cruzados, nuestros snacks son libres de gluten por naturaleza.
Para tu comodidad, aceptamos pagos a través de Mercado Pago (con dinero en cuenta, tarjetas de crédito o débito) y también mediante transferencia bancaria directa.